Categorías
humor

“El objeto Puig”

El ingreso de un escritor al canon literario, responde a la extrañeza perdurable de su obra en la literatura y su tiempo, una originalidad difícil de asimilar o tan fácilmente asimilable, que se vuelve natural. La literatura de Puig, escrita a partir de la tensión entre el deseo tácito de originalidad de toda experimentación estética y la seducción de las formas populares convencionales, es quizás, una combinación singular de ambas posibilidades canónica.

Consagrada simultáneamente por la fidelidad “cinematográfica” de su mundo narrativo y la audacia de sus innovaciones formales, alcanza un raro equilibrio entre transparencia y opacidad.

Puig reunió la admiración de sus pares y la popularidad, consolidada en numerosas instancias de reconocimiento internacional: traducciones a más de treinta idiomas, premios europeos, ediciones pocket norteamericanas, versiones cinematográficas, teatrales y musicales de sus obras, el ingreso Broadway y a Hollywood. Pero son las lecturas críticas sin duda, el índice más elocuente de su singularidad.

Alternativamente costumbrista o vanguardista, moderna o posmoderna, kitsch o camp, paródica o naif, la literatura de Puig, parece ofrecerse dócilmente a las veleidades de la crítica como comprobación empírica de tales o cuáles presupuestos teóricos, pero deja siempre un resto que no encaja, resistente a la calma silenciosa de los objetos clasificados.

Es que su obra, inasible en su extrema libertad, devuelve como un boomerang las caracterizaciones teóricas precisas y los sistemas totalizadores.

Venganza simbólica de Puig o de sus personajes, acusados de estar alienados por los discursos hegemónicos, el objeto Puig se convierte Durante los últimos 30 años en un registro involuntario de los nuevos modelos teóricos que se suceden en el discurso crítico con la misma fugacidad de las modas.

Puig, es posmoderno. Desde la problematización de la categoría del narrador y el pastiche de estilos, a la recuperación de restos heterogéneos de la cultura de masas, sus novelas parecen situarse tempranamente en este último capítulo de La modernidad y proclamando la muerte del sujeto, el estilo, las ideologías, y los grandes relatos, declara el fin de la modernidad. La ausencia del narrador convencional trabaja contra el estilo como marca fuerte de propiedad lingüística y originalidad y constituye, desde esta nueva perspectiva, un ejemplo claro de parodia posmoderna en tanto incorpora y cuestiona aquello que parodia y lleva a una reconsideración de la idea de origen y originalidad.

Desacreditado el modelo con moderno, la crítica Argentina cuya al pensamiento filosófico estético de Gilles Deleuze. Conforme a la caracterización Deleuze y Guattari así que la literatura de Kafka, Puig ‘deviene menor“.

Sus novelas se desplazan por una zona de indiscernibilidad entre cultura alta y popular, mediante la fascinación por el mal gusto, variable desterritorializante.

La singularidad de Puig, la particularidad de su propia narración literaria queda subsumida así, tautológicamente a la generalidad de deleuziana.

Podría decirse que la literatura de Puig ofrece el núcleo particularmente resistente a las definiciones teóricas, que se ubica en el centro de la singularidad y explica su permanencia en las agendas críticas: —una forma peculiar de la mimesis representación de la lengua la doxa y las formas populares— encontrando sutil y variantes descriptivas y, sin embargo no se deja reducir.

Está allí, frente a la imposibilidad de ajustar el objeto a descripciones tranquilizadoras, las que definen la lectura a partir de un resto indecidible: un improbable gesto naif o, en su defecto, una indemostrable intención paródica.

Y la literatura y pues podría decirse aquello que Jean Baudrillard dice de Andy Warhol: por lucho que se ilumina el objeto Warhol —el efecto Warhol—, hay algún enigmático que permanece y lo arrebata el arte y de la historia del arte. El enigma es el objeto que se ofrece con transparencia total y por lo tanto no se deja naturalizar por el discurso crítico o estético. De tan engañosamente próxima a aquello que pretende copiar, la hora resulta inaprensible; neta luminosa su transparencia, se vuelve opaca.

Por Lunfa de Polema Fetería y Sucundún

Definirse, denotar no es más que limitarse a parecer lo que deseamos ser.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .